Aprende como sembrar y cuidar los lirios

Las flores son una de las maravillas que la naturaleza nos ofrece y entre la gran variedad de ellas, los lirios se encuentran sin duda alguna entre las más destacadas, se trata de flores realmente coloridas y hermosas y es posible disfrutar de ellas sembrándolas en el jardín.

Se trata de flores que crecen desde su tallo y con hojas en la base, suelen tener un gran tamaño y se pueden encontrar de distintos colores, rojas, amarillas y blancas, así como jaspeadas, esto depende de los tipos de lirios, ya que existe un magnífico conjunto al respecto, distintas opciones que pueden complacer a todos.

¿Cómo sembrar lirios?

Los lirios se multiplican por semillas o por división del rizoma, se pueden sembrar directamente en la tierra del jardín, es importante que sea un suelo fértil, con una importante cantidad de materia orgánica y buen drenaje. 

También se puede sembrar en maceta, en este caso va bien el sustrato de cultivo universal en mezcla con perlita y es necesario trasplantarlo cada dos años. Además, conviene usar abono para plantas bulbosas, el cual puede estimular la floración. Igualmente, durante la plantación es importante regar la raíz de lirio con frecuencia pero sin generar encharcamiento y reducir la cantidad de agua cuando comienza a florecer.

Cuidados del lirio

Para que el lirio se desarrolle y crezca de manera correcta, requiere de ciertos cuidados, es preciso garantizar las mejores condiciones y responder a cada una de sus necesidades, de esta forma será posible tener los más sanos y hermosos lirios, se trata de:

  • El lirio necesita de constante exposición solar, aunque también puede crecer en zonas de semi sombra. Es importante evitar que esté completamente a la sombra o no podrá florecer. 
  • El lirio durante la primavera y el otoño necesita de riego una vez a la semana y durante el verano y cuando está en la etapa de floración, necesita de mayor riego, por ejemplo 2 veces a la semana, pero es importante evitar que se produzca el encharcamiento.
  • Es importante eliminar las malas hierbas a su alrededor, el ambiente debe estar limpio y es preciso garantizar el correcto estado de sus raíces. Cuando finalice el otoño se deben reducir tanto los tallos como las hojas muertas.
  • Cuando se haya producido la floración, no se recomienda cortar las hojas, esto solo se debe hacer en caso de que se encuentren en mal estado. 
  • En época de invierno, proteger tanto la raíz como toda la parte externa de la planta, más aún si hay presencia de nieve, ya que se podría dañar dicha raíz, así que si entran en contacto con la nieve, es necesario descarcharlos para evitar que los insectos se reproduzcan allí. 

El mantillo y las ramas de pino son una buena opción para proteger durante los inviernos que no son tan fríos, pero su uso no debe ser exagerado. Por último, en materia de abono y fertilizantes, conviene descartar aquellos que tienen gran contenido de nitrógeno, este podría hacer que la planta se dañe.

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